Beneficios de arrullar suavemente al bebé

El arrullo relaja y ayuda a dormir a los recién nacidos, que envueltos en su mantita se sienten tranquilos y protegidos. 

 

Cuando el bebé nace, se siente perdido con tanto espacio a su alrededor. Sus brazos y piernas responden con espasmos si no encuentran pronto un límite físico que lo contenga. Acaba de salir de un saquito en el que estuvo completamente recogido, calentito... Era lo que necesitaba y lo que, de alguna forma, sigue necesitando. Por eso, envuelto como un gusanito en el arrullo del bebé se siente relajado, confiado, seguro. 

Beneficios del arrullo (también conocido cómo swaddle)

Cuando envolvemos al bebé con el arrullo, se obtienen muchos beneficios. Pero los beneficios del arrullo, no aparecen porque le calienta. Sino porque recrea la protección y el envolvimiento que tenía cuando estaba dentro de la madre. Al sentir esa calidez, el bebé se transporta a un estado de tranquilidad absoluta. 

  • Siente la calidez de un abrazo continuo. Están calentitos y en contacto con una tela muy suave. 
  • Alivian el llanto, cuando tienen dolores, o fiebre. O cuando le salen los dientes. 
  • Si están nerviosos, les calma, gracias a su acción relajante. 
  • Evita que se despierte espontáneamente por la noche, porque le transmite mucha calma. 
  • Son capaces de quedarse dormidos rápidamente, porque se adopta la postura que tenía, en el vientre materno. 
  • Los estudios demuestran que envolver al bebé con el arrullo favorece el sueño, pues se reducen los despertares espontáneos durante la noche, y alivia el llanto (a veces cesa inmediatamente), porque la contención física relaja el sistema nervioso. 

La técnica es muy eficaz con los recién nacidos, pero hay que ir limitándola conforme crecen. En el segundo mes de vida el bebé necesita más libertad de movimiento y hacia los tres meses muchos dan señales de que no quieren ser envueltos. Otros quizá sigan necesitándolo para dormir, aunque debemos dejar de hacerlo cuando aprendan a darse la vuelta solos. 

El pañuelo utilizado debe ser suave y no muy grueso, cuadrado, de entre 1 y 1,20 metros de lado. Es esencial envolver con firmeza, ya que si la tela está suelta no transmite una señal eficaz de regulación al sistema nervioso.